Depresión

¿Alguna vez has sentido tanto malestar que no sabías qué hacer o por dónde empezar? ¿Un malestar tan profundo que no podías dejar de pensar en ello y llegaba a ocupar casi todo tu ser?

Poder expresar que estás sufriendo dolor y malestar es muy importante, poder decir lo que te preocupa y lo que sientes y sentirte escuchado y atendido. En determinados momentos incluso es necesario acudir a un médico antes de que la situación perjudique nuestra salud.

Cuando experimentamos un dolor emocional tan profundo es muy común pensar que ninguna otra persona se siente así. A lo largo del día experimentas tristeza, pesimismo, sensación de fracaso, insatisfacción, culpa, irritabilidad, insomnio, fatiga, bajo nivel de energía, etc.

No hablaremos aquí de diagnósticos clínicos sino de cómo nos sentimos y qué hacemos con ello. Existen formas de cambiar nuestra relación con el dolor y el sufrimiento, cambiar nuestro enfoque sobre el dolor para evitar que genere un mayor sufrimiento. La naturaleza misma del malestar puede llegar a transformarse y transformarnos. Sobre todo cuando una gran parte de nuestra energía se emplea en luchar contra lo que nos pasa, en forma de: “esto no me gusta” o “por qué a mí”, estas actitudes activan una parte del cerebro relacionadas al juicio y que generan aún más malestar, un sufrimiento que se puede evitar.

Hay momentos en los que es inevitable sentir dolor, no podemos negarlo o anularlo, ya sea dolor emocional o físico, lo que podemos hacer es cambiar nuestra relación con lo que nos pasa, para no perderte en el bucle mental sin salida. El estado de ánimo depresivo puede ser un reto a superar, hay muchas personas que se sienten así y lo superan, no estás sol@, no est@s aislad@ en el mundo.

En nuestra consulta de terapia online podemos ayudarte a: 

  • Tomar consciencia del momento presente, parar, respirar... 
  • Aprender a no juzgar todo aquello que te pasa ¿Cómo me siento justo en este instante preciso y en este lugar preciso?
  • Aprender a aceptar nuestra realidad emocional del momento.
  • Encontrar un espacio en donde sentirte comprendido, acompañado, un espacio que permite lo que sea que esté sucediendo. 
  • Recuperar la conexión con las emociones, aprender a darles espacio, a vivirlas
  • Permitir que el cuerpo y las sensaciones puedan expresarse para soltar las cargas más pesadas.
  • Observar las ideas automáticas y repetitivas y permitirte mirar más allá de ellas.
  • Recuperar la confianza en la vida y aprender a aceptarla.

Puedes empezar con una primera visita gratuita.